Productos «milagro» para el dolor de espalda – cap.2

Vamos a tratar ahora el tema de los colchones, de los cuales algunos fabricantes dicen que pueden reducir la incidencia de los dolores de espalda.
“Hasta hace poco, los profesionales de la medicina recomendaban los colchones duros para las dolencias de espalda. Sin embargo, recientes estudios desvelan que, al contrario de lo que se pensaba, los colchones intermedios son mejores para las personas con molestias lumbares.
Según Francisco Kovacs, director del departamento científico de la Fundación Kovacs, hay evidencias de que un colchón de firmeza media es bueno para la espalda. Para llegar a esta conclusión, los investigadores evaluaron a más de 300 personas que llevaban sufriendo lumbalgia no específica durante al menos tres meses. Al comienzo del estudio, se cambió su colchón por uno duro o bien uno un poco más blando. A pesar de que, tres meses después, pacientes de ambos grupos habían mejorado, los avances eran mayores entre estos últimos: el 83% tenía menos dolor mientras estaba tumbado en la cama (frente al 78% de los del colchón firme) y el 86% sentía menos molestias al levantarse (en comparación con un 80%). Asimismo, en el 82% habían disminuido sus problemas para desempeñar tareas cotidianas (frente al 68%).
Esto podría deberse a que un colchón muy duro no se amolda al cuerpo que se extiende sobre él, mientras que uno de firmeza intermedia se adapta a la curvatura de la columna y, por tanto, el cuerpo se apoya mejor, según el doctor Kovacs.”

En la figura lateral se puede ver que el cuerpo no toca al colchón en la parte lumbar quedando esta en el aire no adaptandose el colchón a la curvatura de la espalda.

Sin embargo estudiando detenidamente los datos que se aportan en el párrafo anterior parece ser que lo realmente importante más que la dureza o no del colchón es que este sea nuevo, ya que si pacientes de ambos grupos habían mejorado y las diferencias eran pequeñas (83% frente a 78% del colchón firme).

De todas maneras parece lógico pensar que un colchón que se halla estudiado para que se adapte mejor a la espalda debe ser mejor que uno excesivamente firme que empujaría a la parte superior de la espalda y a la zona del sacro dejando en el aire la zona lumbar.
Analicemos alguno de los colchones que existen en el mercado y que dicen reducir el dolor de espalda. Comenzaremos con el colchón Tempur el cual se compone de una capa de material viscoelástico de unos 10cm. De grosor colocada encima de una capa de material espumado normalmente mas firme que el material viscoelástico, el problema principal de este colchón es que la excesiva cantidad de material viscoelástico en la zona lumbar produce el efecto contrario al que se desea dejando dicha zona sin apoyo, además de la dificultad para moverse en la cama ya que produce un efecto molde.
Otros colchones que se venden como supuestamente ortopédicos (tipo eliocel) son simples colchones de espumación cuya única virtud es no ser excesivamente duros aunque la durabilidad de los mismos puede excesivamente baja al ser colchones fabricados frecuentemente con espumaciones de baja densidad, con lo cual en breve plazo estas durmiendo en un colchón excesivamente blando y que no recupera la forma. En caso de decantarse por un colchón de este tipo tener cuidado de conocer perfectamente la procedencia del mismo ya que al ir enrollados muchos provienen de países con bajos controles de calidad y que usan productos químicos que no deben ser aconsejables para pasar entre siete y ocho horas al día que pasamos en la cama.
En conclusión, es cierto que es muy importante elegir un buen sistema de descanso para reducir la incidencia de los dolores de espalda, aunque como hemos visto el factor principal es que el colchón sea nuevo, lo cual nos lleva a la conclusión de que es muy importante la durabilidad del colchón y que este específicamente estudiado para el cuidado de la espalda con algún tipo de apoyo lumbar.