Durmiendo con tu enemigo

Dormir es una actividad fundamental en nuestra vida. Pero para mucha gente la llegada de la noche puede resultar una tortura porque es entonces cuando aparecen el insomnio, los ronquidos, los movimientos de las piernas, el dolor de espalda y muchas otras alteraciones que perturban el descanso nocturno.
Cuando el sueño falla, por exceso o por defecto, se alteran o debilitan muchas funciones fisiológicas y psicológicas, con sus correspondientes consecuencias en el organismo.
Si en la población adulta estos síndromes son desconocidos, en la edad infantil el problema se acentúa aún más, lo que reviste una importancia añadida, debido a sus consecuencias en el desarrollo y el aprendizaje,
El porcentaje de las personas con dolor de espalda sin un diagnostico medico concreto ahumenta de una forma alarmante.
La causa puede ser tan sencilla que ni siquiera lo imaginamos, ESTAMOS DURMIENDO CON NUESTRO ENEMIGO.
En la mayoría de los productos es bastante obvio el momento en que es necesario reemplazarlos.
Si ya no funciona o muestra señales de uso y desgaste que le impiden funcionar es claro que ha llegado la hora de comprar uno nuevo.
Sin embargo, darse cuenta de que es hora de comprar un nuevo juego de base y colchón por lo general no es tan obvio.
Al igual que su vieja silla favorita o su par de zapatos gastados, es posible que su colchón se sienta cómodo mucho tiempo después de haber perdido la capacidad de brindarle a su cuerpo la comodidad y el soporte que necesita. Aparentemente esta bien , como nuevo, pero los materiales envejecen como nosotros y van perdiendo sus cualidades aunque estéticamente ni siquiera se vean afectados.
Y como el sueño es esencial a nuestra habilidad de funcionar y de sentirnos óptimamente, es importante comprobar si nuestro sistema de descanso es adecuado o ha perdido eficacia.
Conteste mentalmente a estas sencillas preguntas:
• ¿ Se levanta con sensación de rigidez, entumecido, dolorido ?
• ¿ Duerme mejor en cualquier otra parte que en su propia cama (por ejemplo en un hotel)?
• ¿ Su colchón muestra signos visibles de desgaste (se hunde, está disparejo, el interior está al descubierto, etc.)?
• ¿Su colchón tiene entre cinco y siete años de uso?
• ¿Han aparecido manchas oscuras en su colchón?
Las afirmaciones a estas preguntas identificará con seguridad mas de un 40 % de los casos de dolor de espalda que no tienen motivo aparente o constatable.
Si este es su caso, considérese afortunado la solución es muy sencilla:
– Infórmese de que necesita usted para dormir bien, documéntese y lea sobre ello.
– Si duerme en pareja considere si al renovar el colchón el tamaño es el adecuado, usted necesita su espacio para poder descansar en condiciones.
– Pruebe el colchón a conciencia, sentándose un momento o tumbándose apenas en la tienda casi no sirve de nada, solo será una primera impresión de si es blando o no.
– Intente probarlo el máximo de tiempo que pueda si son profesionales del descanso no tendrán inconveniente.
– Lo ideal seria probar el colchón toda una noche pero el problema es como hacerlo sin haberlo comprado antes.
Usted tiene en su mano la solución a su problema pero recuerde…
No regale el colchón, si no es bueno para usted para los demás tampoco.
No cambie el colchón de su hijo mayor al pequeño por que pese menos.

Recuerde, un colchón es algo más importante que una pieza del mobiliario de la casa, ES UNA PARTE MUY IMPORTANTE DE SU SALUD.

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